13 nov 2012

La Regla de los 5 segundos





Para lo que no la conozcáis, es la ley de la cultura popular por la cual si un alimento se te cae al suelo, y pasan menos de cinco segundos hasta que lo vuelves a coger, no estará contaminado. Aunque los científicos explican por qué no es más que una superstición.

El peligro de las bacterias está muy presente en la vida cotidiana, sobre todo en la cocina. La regla de los cinco segundos dice que si levantamos un alimento que cayó al suelo antes de contar hasta cinco está bien, se puede comer. De ella se deduce que no hubo tiempo suficiente para que las bacterias se le hayan adherido, o al menos no las bacterias suficientes para causar un daño real.



Pero, ¿esto es cierto, se puede comer o no? ¿Cómo saber si es el tiempo la variable más indicada para medir la peligrosidad de un alimento y decidir llevarlo o no a la boca? ¿O por lo contario la variable es el suelo y su grado de limpieza?

La extraordinaria popularidad de esta creencia en otro países, ha llevado a muchas personas a investigar sobre el tema.


En 2006 el profesor Paul L. Dawson, del Departamento de Ciencia Alimentaria y Nutrición Humana de la Universidad Clemson, realizó varios experimentos. El estudio se publicó en el Journal of Applied Microbiology. Dawson y sus alumnos contaminaron con Salmonella varias superficies (madera, azulejos y alfombras) y probaron si era cierta la regla de los cinco segundos con dos alimentos: pan y salchichas.



El estudio desveló que la Salmonella puede sobrevivir hasta cuatro semanas sobre las superficies secas en una población suficiente para pasar a alimentos que caigan sobre ellas. Además, la transmisión de la Salmonella a la comida resultó ser casi inmediata.




«Encontramos que se transfería a la comida en cinco segundos», dijo Dawson. «No medimos tiempos de contacto más cortos, pero creo que la contaminación es inmediata. Yo diría que el nivel de contaminación se determina por la superficie, y no por el tiempo que la comida está en contacto con la superficie. Así que si alguien no conoce el nivel de limpieza de la superficie, es mejor que no se coma lo que se ha caído», aconseja Dawson.


Conclusión
Es muy probable que en el suelo que pisas haya microorganismos que pueden contaminar casi al instante un alimento que entre en contacto con ellos. Aunque no se trata de ponerse paranoico con la higiene. Esto no quiere decir que un alimento que cae al suelo vaya a provocarnos necesariamente una enfermedad, pero el riesgo existe, así que cuantos menos riesgos corramos, mejor para nuestra salud. Por eso, cuando se nos cae un alimento al suelo, la mejor opción es no consumirlo. Si aún así sigues con la idea de comerte ese alimento, lo que puedes hacer es someterlo a algún tratamiento que sea capaz de reducir el número de microorganismos: puedes lavarlo, cocinarlo, etc.

¿Ahora puedes seguir diciendo eso de: “Lo que no mata engorda”?


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